De Maracena a Alfacar, ¿qué hacer en Granada? Tal vez para contestar con atino y profundidad a esta pregunta hicieran falta miles de folios, pues la provincia de Granada es una de las que más variedad paisajística y cultural presenta de todo el Estado español. Es increíble cómo un turista que no conozca de nada Granada puede llegar a sorprenderse y a dejarse enamorar por tan bellos escenarios.

Y es que podemos disfrutar de la nieve en la estación de esquí de Sierra Nevada, deleitarnos con el blanco, dar un paseo en un teleférico o conocer acerca del Mulhacén (pico más alto de la península ibérica). Poder practicar el esquí o el snowboard en pleno corazón de Andalucía sorprende por completo a los turistas que llegan desde otros países sin saber muy bien lo que se van a encontrar.

Pero es que a tan sólo unos kilómetros podremos darnos un baño en las playas de la provincia de Granada, como la de Almuñécar, todo un paraíso terrenal; cambiamos el blanco de la nieve por el marrón peculiar de la arena granadina. Del frío al sol en un periquete y sin salir de una misma provincia. Parece un milagro.
Pero la peculiaridad de la orografía de la provincia de Granada nos lleva además a toparnos nada más y nada menos que con la Hoya de Guadix, una llanura natural de unos 500 kilómetros cuadrados que se encuentra cercada por los ríos Fardes y Guadix. Y no bastando con esto, también Granada acoge la Hoya de Baza, atrapada entre las montañas de los Sistemas Béticos. Los paisajes además nos ofrecen el incomparable marco de la Vega de Granada, donde se sitúa la hermosa Alfacar.

Y qué decir de Granada en cuanto a su riqueza patrimonial e histórica. Desde el legado perteneciente a la época romana que podemos encontrar en el municipio de Maracena, marchamos hasta la herencia árabe que abunda en Granada, con la Alhambra como principal estandarte y reclamo.